Saturday, January 14, 2006

No tiene precio


Como anuncié, voy a hablar sobre mi compañero de trabajo: Topo. Bueno, no voy a escribir una biografía, porque con todas sus anécdotas ocuparía varios volúmenes. En concreto, y ya que Copycat habla de relaciones en su anterior post, me referiré a su relación con su novia.

Topo es buen chaval. Sin embargo, hay motivos por los que numerosas mujeres no lo elegiríamos como pareja. El muchacho no es muy detallista. A su novia le quería regalar por su cumpleaños una freidora como gran sorpresa para que ella le preparara patatas fritas antes de que él llegara del curro. Nos consultó a otra compi y a mi y le convencimos de que le regalara algo más para ella. Le acompañamos a comprar un bikini y le dolió en el alma gastarse los euros porque, ¿de qué le sirve a él un bikini? Pero esto es lo de menos. El tío es muy machista y encima está convencido de lo contrario. Una de sus frases antológicas es «¿qué es eso de que se pueda poner a los hijos como primer apellido el de la madre? ¡Pero si ya os dejamos (sic) poner el segundo!» Por otra parte, es bastante ruin y mentirosillo y a menudo inventa excusas absurdas para salir a emborracharse en lugar de quedarse en casita con su chica. Cuando salen los dos con más gente muchas veces él se enrolla a hablar con cualquiera, hombre o mujer, conocido o no, y ella acaba hasta las narices. Me da la impresión de que Topo hace más caso a lo que diga un queso de bola que a lo que diga su novia, por muy razonable que sea esto último sólo por quedar bien con el queso de bola (aunque, desgraciadamente, este es un defecto que comparte con más tíos). Es un chico con inquietudes. Se inquieta mucho cuando llegan becarias nuevas al trabajo. Y, encima, se las describe a la parienta como feas y contrahechas cuando son pivones.

Pero, como digo, Topo es buen chaval y esta vez, esta vez se lo ha currado para darle un sorpresón a su novia que le va a encantar. Y lo digo en serio. La gran ilusión de la chica (no digo su nombre para que una búsqueda en google fortuita no le reviente la sorpresa) siempre ha sido viajar a una capital europea (no digo su nombre por igual motivo). Por circunstancias nunca ha podido ir. Pues Topo lleva desde septiembre preparando la sorpresa: el viaje. Se van la semana que viene y ella no sabe nada. Como no podía llevarla al aeropuerto por las buenas (problemas de curro, compromisos, qué sé yo), se inventó que tenía un viaje de trabajo a un lugar de España en el que podía ir con acompañante. El tío se ha currado hasta unas notas de la empresa que supuestamente les invita, con un montón de información (falsa, pero verosímil) e incluso recomendaciones como la de llevar ropa de abrigo. Todo atado. Piensa incluso en mandarla a comprar el periódico cuando vayan a facturar, así que con un poco de suerte la tía no se entera hasta que esté en el avión.

El otro día Topo me llevó a mi casa y en el coche íbamos comentando la jugada. Reproduzco la conversación casi literal:

-Sue: así que no sospecha nada, ¿no?
-Topo: nada de nada, está totalmente engañada, ¡jajajajajaja!
-S: Pues vaya sorpresa se va a llevar.
-T: sí, ¡se va a volver loca!
-S: me parece un detallazo por tu parte.
-T: sí, es una sorpresa con clase, je, je, pero ¿sabes qué es lo mejor de todo?
-S: mmmm... no sé. ¿Que te vas a hartar a f*****?
-T: No. Lo mejor es que, después de esto, ¡¡¡¡¡VOY A TENER CRÉDITO ILIMITADO PARA CAGARLA EN OCASIONES POSTERIORES!!!!!

Me quedé anonadada. Así que, así es como funciona ese cerebro: una inversión para asegurar el futuro, dieta una semana para atiborrarte un mes, acumular puntos en tu carnet para después ir atropellando viejas (perdón, estoy un poco obsesionada con el tema). La pregunta es ¿Funciona igual el de todos los tíos? Es más, ¿funciona igual el cerebro de toda la humanidad?

Decidme que no, porque si no, la próxima vez que D. me haga un regalo le parto la cara, palabra.

Sue.

4 Comments:

At 4:32 AM, Blogger Copycat said...

Sue, reconocerás que, si bien los tíos tienen sus "cositas", el tal Topo es un caso extremo difícil de encontrar, afortunadamente.
Además, a gañanes de semejante calibre se les ve venir a la legua, lo que me lleva a concluir que la pobre novia tiene lo que merece, por tonta del capirote.
Intuyo que el Topo es el típico tío que se vuelve suave como un guante en cuanto se le ponen los puntos sobre las íes, algo que la chica no hizo en su momento.
Ahora ya es demasiado tarde.

 
At 10:25 AM, Blogger iReYaNiL said...

Hay muchos como Topo, eh? Aunque pueda parecer mentira... hay muchos, y sobretodo, que lo digo por experiencia, los que son de pueblos bastante rurales y eso, que han vivido allí y en la mitad de su adolescencia cambiaron a la ciudad de unos pocos km... Qué horror, yo no pude soportarlo!! Jeje.

Espero que tengas más suerte con D.

Un saludo!

 
At 2:13 PM, Anonymous Anonymous said...

Copycat, sí, es cierto, Topo es especial y su novia también tiene tela, por lo que he oído.
Pero, como dice Ireyanil, hay muchos Topos sueltos por ahí (todas los hemos conocido). Tu tienes mucha suerte con Arbusto. Sí, tiene defectos, como el de ser el tío más despistado del universo, pero ninguno de los que enumero en este post. Yo tengo también suerte con D., para qué negarlo. También ellos tienen suerte con nosotras ¿no?
En fin, pero como digo, y a pesar de los pesares, Topo se lo ha currado por una vez (aunque sea por interés). Démosle un voto de confianza.
Besos a las dos ;D

 
At 4:40 PM, Blogger El Ratoncito Pérez said...

Pobre topo... si ya está empezando a cambiar. Lo del viaje está muy currado, además en cuanto la chica le diga cuatro cositas, ese va a ir a comer a su mano, manso, manso... Se convertirá en un juguete, lo veo venir.

 

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